El Fiscal General del Estado condenado por el Tribunal Supremo
20 de noviembre de 2025 — El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia histórica: Álvaro García Ortiz, Fiscal General del Estado, ha sido condenado por un delito de revelación de secretos. La resolución marca un hito institucional: es la primera vez en la historia democrática española que el máximo responsable del Ministerio Fiscal sufre una condena penal.

1. Fase procesal y contextos del caso
Investigación y acusación
- El caso se centró en la filtración a periodistas de un correo electrónico, considerado reservado, que contenía una confesión de fraude fiscal de Alberto González Amador, pareja de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso.
- Se abrió la causa en el Tribunal Supremo, ya que afecta al Fiscal General del Estado, quien tiene rango institucional muy alto.
- En la fase de instrucción declararon numerosos testigos: periodistas, abogados, incluso figuras políticas.
Juicio
- El juicio se celebró entre el 3 y el 13 de noviembre de 2025, según fuentes periodísticas.
- Se alegaron delitos de revelación de datos reservados, aunque algunas acusaciones habían pedido también otros cargos (por ejemplo prevaricación), de los cuales finalmente fue absuelto.
Sentencia del Tribunal Supremo
- La Sala II del Supremo ha condenado por mayoría (5 magistrados frente a 2) a García Ortiz.
- La pena impuesta es de 2 años de inhabilitación especial para ejercer como Fiscal General del Estado.
- Se le impone además una multa de 7.200 euros, correspondiente a 12 meses con una cuota diaria de 20 €.
- Como responsabilidad civil, debe indemnizar con 10.000 euros por daños morales a Alberto González Amador.
- También debe cubrir las costas procesales del juicio.
- La sentencia no es unánime: dos magistradas expresaron votos particulares disidentes.
2. Base legal de la condena
- El delito por el que ha sido condenado es el de revelación de secretos, previsto en el artículo 417.1 del Código Penal español.
- El Ministerio Público, en este caso representado por el Fiscal General, está sujeto a las mismas normas penales que cualquier ciudadano, lo que refuerza el principio de igualdad ante la ley.
3. Reacciones institucionales y políticas
- Acusaciones populares como el Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM), la Asociación Profesional e Independiente de Fiscales (APIF), Foro Libertad y Alternativa y otros han celebrado la decisión. Destacan que demuestra que “nadie está por encima de la ley”.
- El Partido Popular ha calificado la condena como “histórica” y ha subrayado que “la ley es igual para todos”.
- Por su parte, Sumar (formación política) ha denunciado que la sentencia estaba “escrita desde mucho antes” del proceso y la considera un caso de “lawfare”.
- El Gobierno, aunque ha declarado que “respeta” la condena, ha anunciado que dará inicio al proceso para nombrar un nuevo Fiscal General.
4. Implicaciones jurídicas e institucionales
- Límite institucional: Esta condena refuerza la idea de que incluso los altos cargos públicos, como el Fiscal General, pueden ser penalmente responsables por su actuación.
- Independencia del Ministerio Fiscal: Se plantea un debate sobre la autonomía institucional, el poder del Fiscal General y su responsabilidad penal.
- Responsabilidad penal y civil: No solo ha sido condenado penalmente, sino que debe indemnizar por daños morales, lo que demuestra la dimensión personal y pública de sus acciones.
- Credibilidad del sistema de justicia: Para muchos, este fallo es un refuerzo del Estado de Derecho; para otros, una sentencia con carga política.
5. Conclusión
La condena de Álvaro García Ortiz como Fiscal General por el Tribunal Supremo no solo es un hecho inédito, sino un mensaje institucional muy potente: la máxima figura del Ministerio Público puede rendir cuentas legalmente. La sentencia muestra los mecanismos del Estado de Derecho operando incluso en lo más alto de la pirámide institucional. A partir de hoy, la Fiscalía española entra en un nuevo capítulo institucional, con un relevo inevitable y un debate abierto sobre su papel, responsabilidad y límites.
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